un día Rajoy tuvo un sueño, un sueño en el que las españolas volvían a poner ladrillo tras ladrillo, fuera de su país, y además pagaban por hacerlo. Y nosotras, como admiradoras de Mariano que somos, le hemos hecho hoy feliz.
Pensando que retozaríamos con elefantes cual Tarzan, Jane y Cheeta en la jungla, cogimos nuestra mochila y nuestra ilusión y no adentramos en la misteriosa jungla, donde pudimos ver a los elefantes siendo elefantes. Y que hacen los elefantes cuando pueden ser elefantes? Comer. Y rascarse contra los árboles. Horas. Tras hora. Tras hora. Tras hora...
Sin dar cabida al desanimo, nos ofrecimos voluntarias para un gran proyecto que ayudara a estos bellos animales. Sería lavarles? Darles de comer? Plantar el bambú con el que se alimentan? Guiarles en la jungla al atardecer para que no se perdieran? No. Mejor mover ladrillos de un lado a otro bajo el sol de las 14h en Camboya. Para qué? No lo sabremos! Y todo esto por el módico precio de 30 dólares persona, 45 si además quieres dormir en una choza llena de arañas con el baño en medio de la jungla y sin luz. Os recomendamos amigos esta experiencia que os hará pensar GRACIAS RAJOY! España no es tan mal!
Pdta: querida Ana Botella, que sepas que aquí las manzanas y las peras se juntan y dan una fruta muy rica que no sabemos como se llama!

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